Sacramento del Bautismo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Galeria fotos

Coordina:

P.

Día :

Sábado ultimo del mes

Horario:

a las 17:30 h.

Objetivo:

Nacimiento a la vida cristiana.

PREPARACIÓN:

El Sacramento del Bautismo, tiene lugar el último sábado de cada mes.

Los padres que desean bautizar a sus hijos tienen durante las tres semanas que preceden al bautismo, un curso, los miércoles de 20 a 21 horas impartido por el P. .

La finalidad del mini curso de preparación al Bautismo es que los padres y a ser posible los padrinos, sean conscientes de la importancia del Sacramento; de la obligación y responsabilidad que contraen de hacer lo posible por formar en la fe a su hijo o apadrinado.

La fe es un don maravilloso que constituye un verdadero regalo para los hijos que son educados en ella.

EL SACRAMENTO DEL BAUTISMO

El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión.

El nombre de este sacramento

Este sacramento recibe el nombre de Bautismo en razón del carácter del rito central mediante el que se celebra: bautizar significa "sumergir", "introducir dentro del agua"; la "inmersión" en el agua simboliza el acto de sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo de donde sale por la resurrección con El

Este sacramento es llamado también “ baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo ” porque significa y realiza ese nacimiento del agua y del Espíritu sin el cual "nadie puede entrar en el Reino de Dios" (Jn 3,5).

Este baño es llamado iluminación porque quienes reciben esta enseñanza (catequética) su espíritu es iluminado..." Habiendo recibido en el Bautismo al Verbo, "la luz verdadera que ilumina a todo hombre" (Jn 1,9), el bautizado, "tras haber sido iluminado" (Hb 10,32), se convierte en "hijo de la luz" (1 Ts 5,5), y en "luz" él mismo (Ef 5,8):

El Bautismo es el más bello y magnífico de los dones de Dios...lo llamamos don, gracia, unción, iluminación, vestidura de incorruptibilidad, baño de regeneración, sello y todo lo más precioso que hay. Don , porque es conferido a los que no aportan nada; gracia , porque, es dado incluso a culpables; bautismo , porque el pecado es sepultado en el agua; unción,  porque es sagrado y real (tales son los que son ungidos); iluminación , porque es luz resplandeciente; vestidura , porque cubre nuestra vergüenza; baño , porque lava; sello, porque nos guarda y es el signo de la soberanía de Dios (S. Gregorio Nacianceno, Or. 40,3-4).


BAUTISMO

El bautismo en la Iglesia primitiva era un rito que dejaba una impronta profunda tanto en los que se bautizaban como en todos los que participaban en su celebración.  En el bautismo, los que se bautizaban cortaban con lo que había sido su vida hasta ese momento. Tenían la sensación de que solo a través del bautismo llegaban verdaderamente a la vida. Abandonaban su vieja identidad para encontrar una nueva identidad en Jesucristo. Una nueva vida que se caracterizaba por la experiencia de una gran libertad.

El Bautismo hace a su vez que pasemos de la muerte a la vida de Dios, de las tinieblas del pecado a la luz de los hijos de Dios. Es la puerta que nos da acceso a los otros sacramentos. Hace de nosotros hijos del Padre, miembros  responsables de la iglesia y templos del Espíritu Santo. 

-           Nos hace “Una Criatura Nueva”. (Rom 8,14; Rom 6,3-5)

-          Somos incorporados a la Iglesia, Cuerpo de Cristo (Ef 4,25; 1 Cor 12,13)

-          Nos hacemos partícipes de la misión de Jesucristo (1 Pe 2,9-10)

Por tanto por el Bautismo recibimos el don de la fe, de la nueva vida en Cristo, de la salvación que brota de su misterio pascual.

El Bautismo hace de nosotros miembros del Cuerpo de Cristo. De las fuentes bautismales nace el único pueblo de Dios de la Nueva Alianza que trasciende todos los límites naturales o humanos de las naciones, las culturas, las razas y los sexos. Por el bautismo se entra en esa familia que es la Iglesia.

El bautizado, unido a Cristo en la Iglesia, es, como Cristo, sacerdote, profeta y rey, y está llamado a dar testimonio del Señor en este mundo.

El obispo, el presbítero o el diácono bautizan derramado agua sobre la cabeza del niño, del joven o del adulto diciendo:

“Yo te bautizo en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.