Saludo del párroco  diciembre de 2017 

Un ángel  llama a los pastores al pesebre. Os anuncio una gran alegría. ¡Qué mayor alegría que la de reconci­liarse con su Dios, …, Él, el Santo de los Santos, viene a todas mis cobardías. Sí, me ha nacido hoy un Salvador.

 (Manuel d’Alzon, Escritos Espirituales p. 892) 

Hoy también tenemos “ángeles” que nos anuncian con alegría la llegada de Dios: las mujeres de Manos Unidas, con el Rastrillo, y tantas otras iniciativas que felizmente han ido cuajando en nuestra comunidad cristiana.

Adviento y Navidad es un tiempo para cultivar un trato más especial entre Jesús y yo. En estos días buscamos agradar a familiares y amigos con regalos, lo cual está muy bien. Pero que no se nos olvide dedicar tiempo para cultivar un trato más íntimo con el Señor. Mirarle a los ojos, verle en el pesebre, pobre e indefenso. Decirle: aquí me tienes, para echarte una mano. Pídeme lo que quieras y dame las fuerzas necesarias para conseguirlo.

YO JESUCRISTO

Se trata de contemplar al Mesías en un doble movimiento que hace que cuanto más le miro, más me dejo abrasar por su amor y más crece El en mi interior.

Queridos todos, que este tiempo nos haga crecer interiormente, como creció el Mesías en el seno de María, para después darlo al mundo entero.

Feliz Adviento! Feliz Navidad! Cristo nace para que su Luz llegue a toda la Humanidad, y en especial a sus lugares más oscuros y fríos. El cuenta contigo, tú cuentas con El, para hacer el sueño de Dios realidad: que todos sean uno, como tú Padre estás en mí y yo en ti… (Jn 17, 21)

 

 P. Juan Antonio Sánchez, a.a.