"Saludo del Párroco"13 de mayo de 2016


¡CRISTO HA RESUCITADO! ¡FELICES PASCUAS! Sí, amigo, estamos aun disfrutando de ese periodo del año discreto, pero fundamental en la vida cristiana, que va desde la Vigilia Pascual, en la noche del Sábado Santo, hasta la Vigilia de Pentecostés. Cincuenta días para dar gracias a Dios por habernos abierto a TODOS las puertas de la VIDA, con su Muerte y Resurrección. La Pascua de Cristo, nuestra Pascua, significa el paso de este mundo al Padre.

Precisamente nuestro querido hermano asuncionista, el Padre Víctor González, tuvo su Pascua definitiva, el pasado Jueves Santo, cuando acababa de cumplir 93 años. Su servicio a esta comunidad parroquial, al igual que a la parroquia de la Estrella, de la que fue su fundador, son otros tantos motivos que tenemos para dar gracias al Padre en este tiempo pascual. Algunos le recordamos como el cura “duro de oído”, con quien los adolescentes podíamos confesar en total libertad. Otros le recuerdan como el buen consejero de matrimonios, otros como el guía sabio de las visitas culturales… y todos, como ese hombre sencillo y humilde, que dedicó su vida al servicio de Dios en la Iglesia y en la Asunción.

Y es precisamente su familia religiosa, los Agustinos de la Asunción, la que a la hora de redactar estas líneas “echa cuentas” en todos los sentidos. Durante 3 semanas celebra su 33 Capítulo General(*). En él, se analiza la realidad de la Congregación: cuántos somos, en qué países estamos creciendo, en cuáles disminuimos, con qué fuerzas vivas contamos, cómo se está trabajando la formación de los nuevos religiosos, qué estructuras y órganos de animación debemos darnos en función de la realidad que vivimos… Es un tiempo de gracia para reflexionar y tomar decisiones que nos ayuden a mejorar nuestro trabajo al servicio del Reino de Dios.

Aquí, en casa, hemos de agradecer todo lo vivido estos días. El Jefe del Grupo Scout, Jorge Esteve, llevó al P. José Alberto y al hermano Pierre Paul, para que celebraran la eucaristía del Domingo de Ramos con dos unidades. Por su parte Guillermo Scharfhausen visitó dos Manadas con el P. Juan Antonio. Los Escultas fueron recibidos en la parroquia con una charla profunda del P. José Luis. La Semana Santa en la parroquia contó con la participación desinteresada de muchos de vosotros. A destacar ese Monumento del Jueves Santo que tanto esfuerzo e ilusión ha supuesto, y que nos ayudó en el día del Amor fraterno a contemplar el Misterio del Mayor Amor. Ahí estaba el mismo Cuerpo de Cristo que estos días están recibiendo por primera vez los niños.

El día 5 de mayo, nuestros entrañables Pepe y Mavi recibieron el diploma de Socios de Honor de ASGAM (Asociación de Scouts y Guías Adultos de Madrid). Es el reconocimiento a una labor que ellos desarrollaron desde antes de conocerse y de la que aquí nos hemos beneficiado desde los inicios de la parroquia.

Estamos ya en la recta final del curso. Será tiempo de hacer balances y de proyectarnos para el futuro. Pero dejadme que os anime vivamente a participar en 3 encuentros que me parece esenciales en la vida de nuestra comunidad parroquial. Uno es la fiesta parroquial, no necesita presentación. El segundo es la Vigilia de Pentecostés. Como se explica muy bien en el artículo, es a partir de la venida del Espíritu Santo que la Iglesia echó a andar. Esta vigilia es una ocasión para pedir al Espíritu de Dios que reavive en nosotros la llama de su amor. Y tercero, la Fiesta Campera, que este año será en Mataelpino. En ella podemos disfrutar juntos de la alegría de vivir para Dios en comunidad cristiana, al tiempo que afianzamos nuestra amistad.

Finalmente me gustaría recordaros que durante estos días se realiza una campaña para actualizar las suscripciones a la parroquia. Es un excelente medio que los equipos anteriores pusieron en marcha para autofinanciarnos. Sabéis que felizmente somos una comunidad cristiana que comparte mucho, pero también hemos de mirar por nuestra casa común, que tras 50 años sigue pidiendo muchas reformas para mantenerse en buen estado. ¡GRACIAS! a todos por vuestra colaboración. Poco importa si es grande o pequeña. Lo bueno es que todos colaboremos, por aquello de todo ladrillo hace pared.

Que el Señor os siga colmando de sus bendiciones y que la Pascua sea “florida” para todos.

(*)Más información en http://www.assumptio.org/index.php?pLingua=ESP

P. Juan Antonio Sánchez, a.a., párroco