Hoja Semanal y Especial Jóvenes

de la Parroquia de

Nuestra Señora Reina del Cielo

 

 

 

 

Verdad y Anuncio de la Fe

Hoja Semanal y Especial Jóvenes

de la Parroquia de

Nuestra Señora Reina del Cielo

Año XX

I

Nº 05

01.11.2025

 

Solemnidad de TODOS LOS SANTOS

 

 

Lecturas de la Misa:

1ª Lectura

   Del Libro del Apocalipsis (Ap 7, 2-4. 9-14)

Salmo Responsorial

Salmo 23 (Sal 23, 1-2. 3-4ab. 5-6)

2ª Lectura

De la 1ª carta de San Juan (1 Jn 3, 1-3)

 

Lectura del Santo Evangelio según San Mateo (Mt 5, 1 – 12):

 

 

Al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

 

o   Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

o   Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra.

o   Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

o   Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.

o   Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

o   Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

o   Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

o   Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

 

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo, pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.

 

① Los textos Bíblicos citados en esta HS y EJ están tomados de la Biblia de la Conf. Episc. Española.

 

Encuentro con Jesús:

 

 

«Bienaventurados los pobres en el espíritu» (Mt 5,3)

Todos los hombres, sin excepción, desean la felicidad, la dicha. Pero referente a ella tienen ideas muy distintas; para uno está en la voluptuosidad de los sentidos y la suavidad de la vida; para otro, en la virtud; para otro, en el conocimiento de la verdad.

Por eso, el que enseña a todos los hombres, comienza por enderezar a los que se extravían, dirige a los que se encuentran en camino, y acoge a los que llaman a su puerta… Aquel que es «El Camino, la Verdad y la

Vida» (Jn 14,6) endereza, dirige, acoge y comienza por esta palabra:

«Dichosos los pobres en el espíritu»

Beato Isaac, abad del Monasterio de Stella

 

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POR UNA IGLESIA SINODAL: Comunión, participación y misión.

Documento Final XVI Asamblea del Sínodo de los Obispos. (13)

 

Parte I – El corazón de la Sinodalidad (9)

 

Llamados por el Espíritu Santo a la conversión

 

El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba (Jn 20,1-2).

 

… … …

 

La sinodalidad como profecía social

 

Practicado con humildad, el estilo sinodal puede hacer de la Iglesia una voz profética en el mundo de hoy. “La Iglesia sinodal es como un estandarte alzado entre las naciones” (Francisco, Discurso para la conmemoración del 50 aniversario de la constitución del Sínodo de los Obispos, 17 de octubre de 2015).

 

Vivimos en una época marcada por el aumento de las desigualdades, la creciente desilusión con los modelos tradicionales de gobierno, el desencanto con el funcionamiento de la democracia, las crecientes tendencias autocráticas y dictatoriales, el dominio del modelo de mercado sin tener en cuenta la vulnerabilidad de las personas y la creación, y la tentación de resolver los conflictos por la fuerza en lugar del diálogo.

 

Las prácticas auténticas de sinodalidad permiten a los cristianos desarrollar una cultura capaz de profetizar críticamente frente al pensamiento dominante y ofrecer así una contribución distintiva a la búsqueda de respuestas a muchos de los retos a los que se enfrentan las sociedades contemporáneas y a la construcción del bien común.

 

El modo sinodal de vivir las relaciones es una forma de testimonio con relación a la sociedad. Además, responde a la necesidad humana de ser acogido y sentirse reconocido dentro de una comunidad concreta.

 

Es un desafío al creciente aislamiento de las personas y al individualismo cultural, que incluso la Iglesia ha absorbido con frecuencia, y nos llama al cuidado recíproco, a la interdependencia y a la corresponsabilidad por el bien común. Asimismo, desafía un exagerado comunitarismo social que asfixia a las personas y no les permite ser sujetos de su propio desarrollo.

 

La disponibilidad de escuchar a todos, especialmente a los pobres, contrasta con un mundo en el que la concentración de poder deja fuera a los pobres, a los marginados, a las minorías y a la tierra, nuestra casa común.

 

Tanto la sinodalidad como la ecología integral asumen la perspectiva de las relaciones e insisten en la necesidad de cuidar los vínculos: por eso se corresponden y se integran en el modo de vivir la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo.

 

 

Testimonio:

SACERDOTE ES ENTERRADO VIVO Y LA VIRGEN LO SALVA

 

(Viene de la HS anterior).

 

Era como si manos invisibles estuvieran removiendo cuidadosamente la tierra, creando espacios de aire puro donde antes había solo asfixia. «¡Madre santísima, le dije lleno de asombro, siento que puedo respirar mejor! ¿Realmente me vas a liberar de aquí?» La pregunta salía de lo más profundo de mi corazón, mezclando incredulidad humana con fe sobrenatural. «Hijo mío», respondió la Virgen con autoridad maternal, «Cuando regreses a la superficie, algunos tratarán de negar este milagro o explicarlo con razones naturales. Pero tú habrás sido testigo de la Verdad y tu testimonio tocará corazones que parecían cerrados para siempre a la gracia divina.

 

La luz continuó intensificándose durante aproximadamente media hora, tiempo suficiente para que llegaran muchas más personas al terreno baldío, atraídas por el fenómeno luminoso que era visible desde varias manzanas de distancia. Mientras tanto, la tierra continuó aflojándose alrededor de mi cuerpo hasta que pude mover libremente mis brazos y mis piernas. Desde la superficie las voces se hacían más intensas y numerosas. La luz sigue creciendo gritaba alguien. Tenemos que sacar al sacerdote de ahí, exclamaba otro. Esto es un milagro, decía una voz que sonaba como la de una mujer mayor. Alá está mostrando su poder gritaba un joven musulmán interpretando el fenómeno desde su propia perspectiva religiosa.

 

Hassan tomado control de la situación organizaba desesperadamente un esfuerzo de rescate. Tenemos que sacarlo antes de que se asfixie completamente. Su voz reflejaba un genuino remordimiento por lo que había ocurrido y determinación de corregir la situación antes de que fuera demasiado tarde. La Virgen María comenzó entonces a elevarse lentamente dentro de la luz, como preparándose para partir. Antes de desaparecer, me dirigió unas últimas palabras. Ignacio, cuando salgas a la superficie, perdona inmediatamente a todos los que participaron en esto. Tu perdón será el primer milagro que presenciarán y preparará sus corazones para recibir la gracia de la conversión. Ve en paz, hijo mío. Fueron sus palabras finales mientras su figura se desvanecía gradualmente. Y recuerda que eres mi hijo querido, protegido siempre por mi intercesión maternal.

 

La luz continuó brillando intensamente incluso después de que su figura desapareció, pero ahora tenía un carácter diferente, más práctico, como si estuviera facilitando específicamente mi rescate. Los trabajos de excavación desde arriba se intensificaron enormemente, lo que había tomado a los jóvenes más de una hora para enterrarme. Ahora lo deshacían en menos de 20 minutos, impulsados por la urgencia de salvarme y por el asombro ante el fenómeno luminoso que continuaba emanando del lugar. Cuando finalmente apareció mi rostro en la superficie, iluminado por esa luz sobrenatural, los gritos de asombro fueron audibles en todo el barrio. «Está vivo», exclamó Hassán con una mezcla de alivio e incredulidad. Después de estar enterrado tanto tiempo, está vivo; ¡y miren esa luz que lo rodea! Gritó uno de los jóvenes que había participado en mi entierro. No es luz natural.

 

El asombro se apoderó de todos los presentes cuando se dieron cuenta de que habían presenciado algo que trascendía cualquier explicación natural. Cuando finalmente me sacaron completamente del hoyo, lo primero que hice fue ponerme de pie ante la mirada atónita de todos los presentes. Mi cuerpo, que había sido golpeado antes del entierro, ahora se sentía completamente restaurado. Los dolores habían desaparecido, las heridas estaban sanadas y tenía una energía sobrenatural que me permitía hablar y moverme con normalidad. Hassan, dije dirigiéndome directamente al imam que había presidido mi calvario, te perdono completamente a ti y a todos los jóvenes que participaron en esto. Sé que no querían lastimarme gravemente, sino solo asustarme para que me fuera del barrio.

 

                                                                                                                             Seguirá, D.M., en la próxima H. Semanal.

 

 

Especial Jóvenes

Parroquia  NTRA. SRA. REINA del CIELO

Año XV

Nº 05

01 11 2025

          

El Santo Sudario de Turín: ¿prueba de la resurrección de Jesús? Por el Padre Robert Spitzer, 25 de septiembre de 2024 (continuación).

 

Actualmente, no conocemos ninguna explicación natural para la ocurrencia aparentemente única de tal explosión de radiación ultravioleta de vacío, ya sea proveniente de un cuerpo en descomposición o de las condiciones geológicas/atmosféricas dentro de una tumba. Si bien esto sugiere un posible origen sobrenatural de la radiación —quizás como parte de la resurrección de Jesús—, no podemos probarlo científicamente, ya que no podemos construir una prueba científica para una causa sobrenatural; solo podemos eliminar toda causa natural conocida de esta radiación aparentemente única. La singularidad y la actual inexplicabilidad de este fenómeno nos dan razones para creer que Dios nos ha dado evidencia de la resurrección de Jesús. Esta creencia puede fortalecerse mediante una mayor comprensión del fenómeno luminoso que parece ser la fuente de la imagen, así como la continua eliminación de las causas naturales que la originan. La hipótesis más convincente parece ser la de Jackson, frente a la de Giovanni Tamburelli / Paolo Di Lazzaro y el equipo del ENEA (Italia), aunque las dos consideran una radiación como origen del fenómeno.

 

Investigación: La investigación del STURP de 1978, así como las investigaciones posteriores de Jackson, Fanti, Paolo Di Lazzaro y sus equipos, muestran la probabilidad de que, tiempo después de que los depósitos de sangre se secaran en la Sábana Santa, el cuerpo en descomposición emitiera una breve e intensa ráfaga de radiación ultravioleta de vacío que provocó la deshidratación y decoloración de las partes frontal y dorsal de la Sábana Santa, dando lugar a una imagen fotográfica perfecta. La investigación de Jackson también sugiere que el cuerpo dentro de la Sábana Santa se volvió mecánicamente transparente y emitió luz uniformemente desde cada punto tridimensional en su interior. Esto permitió que la parte frontal de la Sábana Santa colapsara, creando una imagen (tanto del interior como del exterior de las manos), así como una imagen doble en la parte frontal de la Sábana Santa. Actualmente, las leyes conocidas de la física no pueden explicar cómo un cuerpo en descomposición puede emitir una intensa ráfaga de radiación ultravioleta de vacío.

 

Además, no pueden explicar cómo dicho cuerpo sería mecánicamente transparente y emitir luz desde todos sus puntos tridimensionales. Entonces, Si la explicación de Jackson sigue siendo la única que aclara los enigmas, y si las futuras articulaciones de las leyes de la física no pueden explicar cómo un cuerpo en descomposición pudo volverse mecánicamente transparente y emitir uniformemente radiación ultravioleta de vacío desde cada punto tridimensional en su interior, entonces nos encontramos al borde de una explicación transfísica o metafísica. En estas circunstancias, sería razonable y responsable creer que una causa transfísica interactuó con el cuerpo en descomposición para transformarlo en un intenso estallido de luz. Evidentemente, no podemos probar científicamente una causa transfísica, ya que la ciencia se limita al ámbito de la causalidad física.

 

Sin embargo, si se cumplen las condiciones anteriores, podemos inferir razonablemente la posibilidad, y quizás la probabilidad, de dicha causa transfísica. Esto basta para una creencia razonable y responsable. ¿Acaso esta explicación transfísica de la imagen del Sudario apunta a la resurrección de Jesús? La resurrección de Jesús no fue la reanimación de un cadáver material, sino un evento transformador que dio origen a lo que San Pablo llamó un «cuerpo espiritual»: un cuerpo transformado en gloria, espíritu y poder.

Sigue D.m. en la siguiente Hoja Semanal.

 

       

 

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